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La digitalización de las empresas y su falta de ciberseguridad: un riesgo crítico en España

España se digitaliza a marchas forzadas, pero olvida el escudo. Mientras el 87,6% de las compañías presume de un nivel avanzado de tecnología, menos del 43% cuenta con una estrategia real de ciberseguridad. El desconocimiento y la falsa sensación de seguridad por ser «pequeños» nos sitúan en el centro de la diana.

Las cifras no mienten, pero el exceso de confianza sí engaña. El último Observatorio de Competitividad Empresarial de la Cámara de España ha arrojado una conclusión preocupante: vivimos en un estado de «vulnerabilidad digital consentida». A pesar de que la transformación digital es ya una realidad para casi 9 de cada 10 empresas, la ciberseguridad sigue siendo la asignatura pendiente que muchos ni siquiera planean recuperar.

Una brecha crítica entre digitalización y estrategia

El informe destaca que el 87,6% de las empresas españolas se percibe en un nivel de digitalización intermedio o avanzado. Sin embargo, este despliegue tecnológico no ha ido acompañado de una planificación de riesgos. Solo el 42,9% dispone de una estrategia de ciberseguridad formal.

Esta carencia es especialmente sangrante en las microempresas (de 1 a 9 empleados), donde solo el 36,4% tiene una hoja de ruta de seguridad, frente al 58,8% de las empresas de más de 50 trabajadores. En un entorno donde el 11,4% de las compañías ya ha sufrido ataques (principalmente phishing y malware), esta falta de previsión está costando dinero y reputación.

El desconocimiento sobre soluciones técnicas (31,3%) y la complejidad tecnológica (28,3%) superan incluso a la falta de recursos económicos como barreras para protegerse.

Como se observa en los datos recogidos para 2025, el desconocimiento sobre qué soluciones implementar ha escalado hasta convertirse en el principal obstáculo, afectando al 31% de las empresas. Le sigue de cerca la complejidad tecnológica (28,3%), que ha experimentado un repunte respecto al año anterior (20,3% en 2024), y la falta de recursos económicos (29%).

Es alarmante que casi un 15% de las empresas afirme directamente que «no necesitan mejorar sus defensas», un síntoma claro de la desconexión entre la amenaza real y la percepción del riesgo.

El peligro de la «invisibilidad» autoproclamada

Uno de los puntos más críticos del informe de la Cámara de España es la psicología del empresario frente al atacante. El 53,1% de las empresas cree que no es un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes.

El 66,9% de las empresas se siente a salvo por su tamaño reducido, una creencia peligrosa en la era de los ataques automatizados.

Los motivos detrás de esta falsa confianza son reveladores:

  • El factor tamaño: Un 66,9% cree que ser una «empresa pequeña» les hace invisibles.
  • Información «irrelevante»: El 52,5% considera que no maneja datos sensibles, ignorando que cualquier dato (nóminas, correos, cuentas bancarias) tiene valor en el mercado negro.
  • Sector poco atractivo: El 38,9% piensa que su industria no interesa a los criminales, a pesar de que los ataques son cada vez más transversales.

La IA: La nueva amenaza que nadie ve venir

Aunque el 95% de las empresas cumple con los mínimos (antivirus y copias de seguridad), la realidad es que estas medidas son insuficientes contra el crimen moderno. Solo un 10,7% ha implementado medidas específicas contra ataques basados en Inteligencia Artificial, una tecnología que los delincuentes ya están usando para perfeccionar sus estafas.

A esto se suma una inversión estancada: solo una de cada cuatro empresas planea aumentar su presupuesto en ciberseguridad este año. En las grandes corporaciones, este interés sube al 52,9%, evidenciando una brecha de seguridad que deja a las PYMES en una situación de riesgo extremo.

No esperes el desastre

Desde Neotica recordamos a los directivos y autónomos que el ciberdelincuente no busca «la empresa más grande», sino «la puerta más fácil de abrir». No tener una estrategia de ciberseguridad en 2026 es, a efectos prácticos, dejar la oficina abierta durante la noche.

¿Qué puedes hacer hoy mismo?

  1. Auditoría básica: No te conformes con el antivirus. Evalúa si tus empleados saben detectar un correo falso.
  2. Externalización inteligente: El informe indica que el 62,8% de las empresas ya delega en expertos externos. Si no tienes un equipo interno, busca un socio especializado; es una inversión, no un gasto.
  3. Formación: El eslabón más débil siempre es el humano. La concienciación de la plantilla es la barrera más barata y efectiva.

La ciberseguridad ya no es una opción tecnológica, sino una condición necesaria para la supervivencia del negocio. En un entorno donde la digitalización avanza más rápido que nuestra capacidad de protección, ignorar los riesgos es una invitación directa al desastre. No permitas que tu empresa sea el próximo titular por una vulnerabilidad que pudo haberse evitado.

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